“SUBOBJETIVIZACIÓN” EN EL SECTOR TEXTIL MODA

“SUBOBJETIVIZACIÓN” EN EL SECTOR TEXTIL MODA

En este artículo, voy a abordar unos aspectos que siempre han estado omnipresentes en el sector textil moda, y que son:

  • La necesidad de objetivizar lo subjetivo.
  • La conveniencia (en ocasiones), de subjetivizar lo que es objetivo.

De ahí la expresión SUBOJETIVIZACIÓN, la cual no pretendo que sea una nueva palabra a añadir al diccionario de la RAE ni al argot textil, pero que sí sea un expresión que nos lleve a una profunda reflexión de situaciones que, en innumerables ocasiones, por absurdas, nos comportan importantes costes. “Problemas ficticios, costes reales”

Para entender lo expuesto anteriormente, nos podríamos remitir a una gran cantidad de ejemplos, reales y repetitivos, que nos comportan verdaderos quebraderos de cabeza a técnicos (y no técnicos) textiles, y a los que el mercado final es insensible.

En consecuencia, nos podríamos preguntar ¿está justificado reoperar (costes) y alargar plazos de entrega (pérdida de ventas), debidos al fenómeno de la “subobjetivización”? En mi opinión, rotundamente NO.

Entremos en materia, exponiendo algunos ejemplos concretos:

En un artículo de forrería de poliéster/algodón, teñido a azul marino, la solidez al frote en húmedo es de 3, mientras que la especificación del cliente, es que como máximo sea de 3/4, (igual de mal, o de bien está en la realidad, tanto el valor 3 como el 3/4)…… ¿reoperamos?

La diferencia de color (delta E), de una muestra de tejido para tapicería respecto a una imitación, es mayor que 1……. Pero….nos hemos planteado previamente cuestiones como ¿con qué iluminante valoramos la diferencia de color?, ¿qué sistema de medida de color utilizamos?, ¿está justificada la reoperación, en función del cambio real visual observado?………por tanto, y de nuevo …….¿reoperamos? Tal vez debería decir,…….. depende.

El pH de un tejido está en 7,5, cuando la especificación del cliente es que esté entre 6 y 7, ¿rechazamos, y por tanto, reprocesamos?……Difícil decisión ¿verdad?

Estos ejemplos, y muchos más, forman parte de las vivencias (en muchas ocasiones absurdas), de quién escribe este artículo.

¿Dónde está el límite real entre lo que es un problema y lo que no lo es? Precisamente, “ahí está el problema”, objeto de tratamiento y de reflexión en este artículo.

Alguien podrá pensar que, después de toda una vida profesional dedicada al sector textil moda, con sólida formación y experiencia, uno pueda tomarse “a la ligera” estos temas tan importantes, y ser tan “permisivo”

Pues SI, voy a ser permisivo…….pero no con los criterios técnicos ni de calidad, sino la “permisividad” va estar en relación con las “consecuencias reales” que estas situaciones tienen en el último eslabón de la cadena: el usuario final.

Cuando lo pretendemos objetivizar absolutamente todo, dejamos de ser realmente técnicos textiles, y pasamos a ser (en algunas ocasiones) administrativos, (lo cual debería provocar una revisión a la baja de nuestro sueldo).

Al revés, cuando pretendemos subjetivizar todo lo que es objetivo, pasamos a ser unos “técnicos o gestores permisivos”, lo cual también puede tener consecuencias nefastas para nuestro futuro profesional.

Llegados a esta “encrucijada”, ¿qué debemos hacer?, ¿cómo debemos actuar?, ¿qué consecuencias tendrán nuestras decisiones?, ¿cómo nos valorarán nuestros “jefes” y clientes?

Si optamos por lo fácil, optamos por la absoluta objetivización, por el “pasa o no pasa (administrativo)”

O……por lo más difícil, subjetivizamos (muchas veces sin criterio), aquello que es objetivo, pasando a ser “permisivos (también sin criterio)” Sin criterio…..evidencia una falta de formación y/o experiencia.

En el primer caso, “paramos la producción, no servimos, reprocesamos en exceso…..” y, por supuesto, nos despiden.

En el segundo caso, también nos despiden, por dejar pasar productos “formalmente no conformes”, y que “tal vez (inseguridad)”, sean la base de posteriores problemas (probablemente ficticios).

Pero los que no son ficticios, son los costes que se derivan de los casos anteriores. Mientras tanto, el usuario final se mantiene “ajeno a esta guerra”. También insensible a la mayoría de las decisiones anteriormente planteadas (y obviamente, a sus consecuencias). ¿Enfoque al cliente……o…….a quién?

¿Curioso, verdad? Pues está es una realidad constante, en nuestro sector textil moda.

Cabe preguntarnos, llegados a este punto, qué criterio de decisión hay que aplicar, cómo hay que actuar para no tener “problemas reales” ni con nuestro “jefe” ni con nuestro cliente.

La respuesta no es fácil, ya que la realidad de la situación, en general, no es conocida ni por nuestro “jefe” y, mucho menos, por nuestro cliente. En consecuencia, este es un “problema añadido”, con el que tenemos que lidiar aquéllos que tenemos que decidir. La situación (en algunos casos), puede volverse surrealista, pero el coste que se puede derivar, es absolutamente real.

Retomemos la cordura.

Para ello, debemos tener la seguridad que, nuestra decisión va a beneficiar a todas las partes. Y esto, ¿cómo se consigue? Respuesta: con formación y conocimiento (también con experiencia), y porque no…….con un cierto “riesgo” (por supuesto controlado).

Aplicar criterios de conocimiento (formación), experiencia (haber vivido antes la misma situación, y por tanto conocer sus consecuencias), y un poco de sentido común, nos permitirán resolver este tipo de situaciones, de forma segura y beneficiando a todas las partes.

Genial!

La experiencia del autor de este artículo es que, debido a la evolución vivida en las últimas décadas del sector textil moda, evidencia la falta de:

  • Una sólida formación textil de base, en buena parte de los “decisores” que intervienen (en todas las partes implicadas).
  • Conocimiento de la cadena de valor textil, de forma global.
  • Conocimiento de las “consecuencias reales”, de los “problemas” objeto de decisión.
  • Liderazgo real, es decir, desde el interior de las personas.

También sobra:

  • Miedo al error (o a la reprimenda), por parte de los decisores, por el hecho de no ser “entendidos y apoyados” por sus jefes, al tomar determinadas decisiones.
  • La idea de que “el cliente siempre tiene la razón” (no siempre es así).
  • Prepotencia y autoritarismo limitante (me refiero a los “jefes”). Claro….., no podemos “equivocarnos”. Pero…..equivocándonos, aprenderemos (todos)! Y más cosas.

Cualquier reproceso (incluidos los “no justificados”), no sólo representan un coste económico, sino que casi siempre representan además, un consumo adicional energético, hídrico, de productos químicos, etc. con un claro “impacto medioambiental negativo”.

La SUBOBJETIVIZACIÓN, también está relacionada con la SOSTENIBILIDAD ¿curioso, no?

Llegados a este punto, toca sacar conclusiones:

Ni todo puede ser absolutamente objetivo, ni todo debe ser absolutamente subjetivo (refiriéndonos siempre al sector textil moda). Hay que encontrar el punto de EQUILIBRIO. Los técnicos textiles, para cumplir adecuadamente con nuestras funciones y responsabilidades, debemos dominar la SUBOBJETIVIZACIÓN, algo que “no existe” como tal, pero que “es necesario” para poder desempeñar de forma efectiva nuestra actividad.

La SUBOBJETIVIZACIÓN, requiere necesariamente de formación y sobre todo de experiencia directa, por parte de los técnicos textiles (pero también de diseñadores, comerciales, gerentes, etc). Conocer de forma previa (preveer o “ver previamente”), las consecuencias reales de las decisiones tomadas, es fundamental para no generar “problemas ficticios” (los costes que se deriven, siempre son reales). Se requiere también de empatia, de liderazgo real y de una clara y fluida comunicación entre todas las partes.

Una adecuada aplicación de la SUBOBJETIVIZACIÓN, está alineada con los criterios de sostenibilidad, más aún en estos tiempos en que el sector textil moda está en clara “emergencia medioambiental”

La SUBOBJETIVIZACIÓN disminuye costes y plazos de entrega, aumenta las ventas, preserva el medioambiente,………Cierto!.

SUBJETIVIZACIÓN:

¿Imposible?

Im… POSIBLE (sin ninguna duda).

 

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2 respuestas a ““SUBOBJETIVIZACIÓN” EN EL SECTOR TEXTIL MODA

  1. Totalmente cierto.Hace muchos años trabajando en una gran fábrica de sábanas,aprendí en una visita
    a nuestros similares del grupo brasileño,por una inspectora de calidad lo siguiente:
    Para solucionar un hilo faltante de hasta 10 cm. Cortaban otro hilo más y peinaban manualmente.Esto,en revisado crudo. Al preguntarle si le parecía bien tapar una falla con otra mayor respondió: Si el cliente final no reclama,está todo bien.
    Desde ese día en nuestra fábrica,se dejaron de hacer cientos de retazos y costuras al mes.Era lógico lo incorporado.

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